sábado, 1 de agosto de 2009

HIJOS DEL PECADO

HIJOS DEL PECADO
Y los hijos del pecado escapan veloces,
como viento que brama.
Ocupando el llano de hierbas secretas,
algunas veces pardas.
¡Hijos ineptos!
Nacidos de la nada.
Mezquino idioma, en las últimas esquinas,
se sienten en sí mismos compañeros de sus manos indiscretas.
Alma desierta,
Sometida a la voluntad del tiempo.
Se rompen las cuerdas,
callan los violines.
Viento convertido en eco vacío,
ocupa ahora el llano.
Cuna y sepulcro, en la noche,
hallaron.
Batidos por el fuego,
anclaron los hijos del pecado.
Enterrados en olvido eterno.
Descansa sobre ellos,
la última gota de frío.
Y los nardos, y los lirios,
ocupan el llano de hierbas secretas,
algunas veces pardas,
de los hijos del pecado.
Lola García Cano.

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