LA VENTANA
Llorando el mal,
frente a la esquina de la ventana,
clavada en la calle,
perdí todo lo que nunca había ganado.
Me dice el viento que ya no estás.
Miré mis sentimientos,
aquello que el silencio, es el único,
que puede ocultar.
Es tiempo de sueños rotos,
ojos secos, a punto de cristalizar.
El viento ondea las ramas de los árboles,
de donde caen las hojas con un silencioso alivio
En el quicio de la ventana,
quedan mis deseos,
mis anhelos.
Una madeja de sentimientos,
convertida en gestos,
soledad hecha hacía las cajas de música,
piedras que se clavan como dique.
Me pierdo en las rendijas de aquella ventana,
dejando un húmedo rastro de alegrías,
que se fueron entre lágrimas.
¿Qué puedo desear de la nada?,
Tu sonrisa, invade mi memoria.
Pintaré de temblor nuevamente mi esquina,
solo podría rendirme el día que haya vencido.
Llorando el mal,
frente a la ventana,
clavada en la calle,
perdí todo lo que nunca había ganado.
Lola García Cano
sábado, 1 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario